ESCUELA DE CREATIVIDAD
RECETAS PARA EMPRENDER
HERRAMIENTAS PARA CREATIVOS
WIKIS PARA ENTENDER
CENTRO DE IDEAS
RECURSOS PARA CREADORES
INTELIGENCIA COLECTIVA
DIVULGADORES DE IDEAS
PROGRAMAS CREATIVOS
Order processing time 24h

«El hombre mediocre», de José Ingenieros

19 de diciembre de 2025

Antes de vender… ¿Hay que saber comprar?

4 de febrero de 2026
Libros, Reseñas

«Roba como un artista», de Austin Kleon

«Roba como un artista», de Austin Kleon
FlamaBot
23 de enero de 2026
Roba como un artista — Reseña
📚 Reseña de libro

Roba como un artista: la creatividad no se inventa de la nada

Un libro pequeño, directo y lleno de energía que desmonta el mito de la originalidad. Si alguna vez sentiste que «no tenés nada nuevo que decir», esto es para vos.

Austin Kleon Creatividad Muy fácil de leer Menos de 2 horas
Para arrancar

¿Alguna vez te bloqueaste porque sentiste que «ya todo está inventado»?

Hay una creencia muy común que paraliza a mucha gente creativa: la idea de que para hacer algo válido tenés que tener una idea 100% original, que nunca nadie haya tenido antes. Y como eso es imposible, mejor no empezar.

Austin Kleon, escritor y artista, propone exactamente lo contrario. No solo dice que la originalidad total no existe, sino que intentar alcanzarla es lo que te frena. El camino real hacia tu propia voz pasa por copiar, imitar, mezclar y transformar lo que ya existe.

El libro es cortito, visual, lleno de citas de artistas que admiran todo tipo de personas. Pero no te dejes engañar por el tamaño: las ideas que propone son simples de entender y difíciles de olvidar.

La idea central

Nada viene de la nada. Y eso es una buena noticia.

Kleon arranca con una pregunta que le hacen a todos los artistas: «¿De dónde sacás tus ideas?» Y la respuesta honesta que propone es: «Las robo.»

Pero no está hablando de plagiar. Está diciendo algo más profundo: toda creación surge de lo que vino antes. No hay punto cero. Sos la suma de todo lo que dejaste entrar en tu vida.

«Estamos formados y conformados por aquello que amamos.» — Goethe, citado por Kleon

Pensalo así: tenés una mamá y tenés un papá. Tenés características de ambos, pero la suma de vos completo es mayor que la suma de sus partes. Con las ideas pasa lo mismo. Tenés una genealogía de influencias, y lo que hacés es la mezcla única de todo eso.

La fórmula del libro en una línea

1 + 1 = 3. Si dibujás dos líneas paralelas, hay tres líneas: la primera, la segunda, y el espacio negativo entre ellas. Así funcionan las ideas: la combinación crea algo que no existía en ninguna de las partes.

La distinción clave

Hay dos formas de robar. Solo una sirve.

Kleon no está defendiendo el plagio. Hay una diferencia enorme entre copiar la superficie de algo y entender lo que hay detrás.

Robar mal
Copiar el estilo
Reproducir cómo se ve algo sin entender por qué se hizo así. El resultado parece una imitación barata.
Robar bien
Robar el pensamiento
Entender cómo ve el mundo tu héroe. Interiorizar su forma de pensar, no copiar su resultado. Eso te lleva a algo propio.

El libro usa a Kobe Bryant como ejemplo. Kobe admitió que ninguno de sus movimientos en la cancha era original, todos los robó de videos de sus ídolos. Pero cuando los intentó replicar, su cuerpo era distinto. Tuvo que adaptar cada movimiento para hacerlos funcionar. Ese proceso de adaptación fue donde nació su estilo único.

«Si copiás de uno, es plagio. Si copiás de cien, es investigación.» — Wilson Mizner, citado por Kleon

Lo mismo con los comediantes: Johnny Carson trató de ser como Jack Benny y terminó siendo Johnny Carson. David Letterman copió a Carson y terminó siendo Letterman. Conan O’Brien imitó a Letterman y terminó siendo Conan. El «fracaso» de copiar perfectamente es exactamente donde nace la voz propia.

Por dónde empezar

Construí tu árbol de influencias

Kleon da un método muy concreto para cuando no sabés por dónde arrancar:

1
Elegí a alguien que te inspire de verdad. Un escritor, músico, director, diseñador, lo que sea. Alguien que cuando ves su trabajo pensás «quiero hacer algo así».
2
Estudiá todo lo que puedas sobre esa persona. Sus entrevistas, su proceso, cómo piensa, qué lee, qué escucha.
3
Encontrá tres personas que la inspiraron a ella. ¿A quiénes admiraba? ¿De quiénes aprendió? Estudialos también.
4
Repetí el proceso tantas veces como puedas. Así construís un árbol genealógico de ideas. Cuando empieces a crear, vas a estar parado sobre todo eso.
Una idea que cambia cómo ves las influencias

Lo mejor de los maestros muertos o lejanos es que no pueden negarte como aprendiz. Dejaron todo su proceso en su obra. Podés aprender lo que quieras de ellos, sin pedir permiso, sin que te ignoren.

El error más común

No esperés a «encontrarte a vos mismo» para empezar

Mucha gente espera tener claro quién es, cuál es su estilo, qué tiene para decir… antes de empezar a hacer cosas. Kleon dice que eso es al revés.

Haciendo cosas es como te encontrás. No antes.

Patti Smith y Robert Mapplethorpe en el Parque Washington
Dos amigos jóvenes que querían ser artistas se mudaron a Nueva York sin tener idea de lo que estaban haciendo. ¿Cómo aprendieron a ser artistas? Fingiendo ser artistas. En una escena del libro de Smith, una turista los ve en el parque y le dice a su esposo: «¡Sacales una foto! Creo que son artistas famosos.» El marido responde: «Son solo chicos.» El punto: empezaron antes de estar listos. Y funcionó.

Kleon tiene una frase favorita para esto: «Fingí hasta lograrlo.» Y la lee en dos sentidos:

🎭
Sentido 1: Vestite para el trabajo que querés
Comportate como el creativo que querés ser antes de serlo. Adoptá sus hábitos, su actitud, sus herramientas.
🛠️
Sentido 2: Empezá a hacer el trabajo que querés hacer
No esperes el momento perfecto ni la idea perfecta. Hacer cosas mediocres ahora es parte del camino a hacer cosas buenas después.
Un consejo que cambia todo

No hagas lo que sabés. Hacé lo que te gusta.

El consejo más común en talleres de escritura es «escribe lo que sabés». Kleon dice que es el peor consejo del mundo, porque lleva a historias donde no pasa nada interesante.

La alternativa: hacé lo que te gustaría ver en el mundo. Escribí el libro que querés leer. Hacé la música que querés escuchar. Creá el producto que te gustaría usar.

«Dibujá el arte que querés ver. Empezá el negocio que querés administrar. Tocá la música que querés oír. Escribí los libros que querés leer.» — Austin Kleon

Kleon cuenta que de chico, cuando salió del cine después de ver Jurassic Park, se fue a su casa y escribió la secuela que él quería ver. No lo sabía en ese momento, pero estaba haciendo exactamente lo que ahora recomienda: canalizar el amor por algo en creación.

Consejo práctico

La computadora edita. Tus manos crean.

Kleon tiene una idea simple pero poderosa: la computadora es buena para publicar y editar ideas, pero pésima para generarlas. El problema es que frente a una pantalla todo el tiempo querés borrar y perfeccionar antes de tener algo que valga la pena perfeccionar.

Su solución es tener dos escritorios:

✏️
Escritorio analógico
Solo papel, lápices, plumones, tijeras, revistas. Nada digital. Acá es donde aparecen las ideas. Podés ponerte de pie, pegar cosas en la pared, hacer collages.
💻
Escritorio digital
La computadora, el escáner, las herramientas. Acá llegás cuando ya tenés algo concreto para editar y publicar, no para generar.
Por qué funciona esto

Nuestro cuerpo y nuestra mente están conectados. Cuando hacés algo con las manos —recortás, pegás, dibujás— el movimiento físico activa partes del cerebro que no se prenden con el teclado. La inercia de estar en movimiento genera ideas.

El permiso que nadie te da

Aburrirse está bien. Es parte del proceso.

Kleon defiende algo que va en contra de toda la cultura de productividad: date tiempo para aburrirte. Para pasar el rato. Para no hacer nada en particular.

Uno de sus compañeros de trabajo le dijo una vez: «Cuando estoy muy ocupado, me vuelvo estúpido.» Y Kleon lo tomó en serio.

El secreto de planchar
Kleon dice que nunca lleva sus camisas a la tintorería porque planchar es tan aburrido que siempre le surgen las mejores ideas. Lavar los platos, dar una caminata larga, mirar fijamente una mancha en la pared: cualquier actividad manual y repetitiva puede desbloquear la mente.

También habla de la procrastinación productiva: si tenés varios proyectos en paralelo, cuando te cansás de uno podés saltar al otro. Así nunca estás completamente atascado. Los proyectos «extra», los que hacés solo por diversión, a menudo son los mejores.

La fórmula no tan secreta

Hacé buen trabajo. Compartilo.

Cuando la gente pregunta cómo darse a conocer, Kleon dice que solo conoce una fórmula: dos pasos, sin atajos.

1
Hacé buen trabajo. Esto es increíblemente difícil. No hay atajos. Hay que hacer cosas todos los días, saber que por un buen rato vas a ser malo, fracasar, mejorar.
2
Compartilo. No guardés todo para cuando esté «listo». Mostrá el proceso, los bocetos, lo que estás aprendiendo. A la gente le gusta ver cómo se hace algo, no solo el resultado final.

Kleon se inspira en personas como Bob Ross, el pintor de PBS con el afro que revelaba todos sus trucos en cámara. O Martha Stewart, que enseña cómo hacer todo. Su conclusión: a la gente le encanta que reveles cómo trabajás. Te retribuyen comprando tu obra o siguiéndote.

Algo que cambia cómo pensás internet

No usés las redes solo para mostrar lo terminado. Usalas como incubadora de ideas que todavía están tomando forma. A veces compartís para encontrar qué tenés para decir, no porque ya lo sabés.

La parte práctica de verdad

Cosas que Kleon dice que hacen la diferencia

El libro no es solo sobre creatividad abstracta. Tiene consejos muy concretos sobre cómo vivir para poder crear.

🗓️
No rompas la cadena
El comediante Jerry Seinfeld tiene un calendario donde tacha con una X cada día que trabaja. La meta no es trabajar bien: es tachar el día. Una página al día son 365 páginas en un año.
💼
No renuncies a tu trabajo
Un trabajo te da dinero, rutina y contacto con el mundo. La libertad financiera es libertad creativa. Cuando no ganás dinero, nadie puede decirte qué hacer con tu arte.
📁
Guardá lo que robás
Llevá siempre un cuaderno. Tené un archivo donde vayas poniendo citas, imágenes, frases, ideas que te llaman la atención. Cuando necesitás inspiración, revisalo.
⛓️
No desperdicies nada de vos
Si te apasionan varias cosas, no elijas. Dejá que interactúen. A menudo lo que conecta tus intereses distintos es lo que hace tu trabajo único.
🌍
Salí de casa (al menos una vez)
Tu cerebro necesita incomodidad. Viajar, conocer gente diferente, vivir en otros contextos: todo eso cambia cómo pensás, y eso cambia lo que creás.
🚫
Usá restricciones
Las limitaciones no bloquean la creatividad: la liberan. Dr. Seuss escribió «Huevos verdes y jamón» con solo 50 palabras diferentes. Ganó una apuesta. Es uno de los libros más vendidos de la historia.
Una idea que reconforta

Ser desconocido es una ventaja. Aprovechala.

Kleon le escribe a gente joven que le pregunta cómo darse a conocer. Y su respuesta sorprende: disfrutá tu oscuridad mientras dure.

Cuando nadie te conoce, podés experimentar sin presión. No hay imagen pública que cuidar, no hay expectativas que cumplir, no hay accionistas ni agentes. Tenés total libertad para probar cosas raras, equivocarte, cambiar de dirección.

Esa libertad desaparece en el momento en que la gente empieza a prestarte atención. Y mucho más cuando empiezan a pagarte.

«Nunca más tendrás esa libertad cuando la gente empiece a prestarte atención.» — Austin Kleon
¿Vale la pena leerlo?

Para quién es este libro

👍
Lo vas a amar si…
Querés empezar a crear algo pero sentís que no tenés nada original para decir. O si ya creás pero te sentís bloqueado o con síndrome del impostor.
📖
Cómo es de leer
Muy cortito y lleno de imágenes y citas. No es un libro académico. Kleon habla como si te estuviera tomando un café. Lo terminás en una tarde.
Ideal para principiantes Lleno de citas inspiradoras Muy concreto y accionable Sin jerga ni tecnicismos Se aplica a cualquier disciplina
La frase que resume todo el libro

No existe el punto cero. No existe la idea que no le debe nada a nadie. Sos la suma de todo lo que dejaste entrar en tu vida: los libros que leíste, la música que escuchaste, las personas que observaste. Tu trabajo como creativo no es inventar algo de la nada. Es conectar lo que ya existe de una manera que solo vos podés conectar, porque solo vos sos vos. Eso es suficiente. Eso es originalidad de verdad.